Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.
18 de mayo de 2011
15 de mayo de 2011
Belleza real.
¿En qué momento se unió la sociedad y decidió que ahora solo se llevarían las jirafas demacradas?
Perdonad mi actitud agresiva pero no sé cuando se empezó a cambiar el canon de belleza por el que tenemos ahora.
Supongo que hay que tener una personalidad fuerte y una autoestima muy alta para que al terminar de leer una de estas revistas tipo Glamour, Elle, Vogue… no empieces con una dieta digna para acabar como la mayoría de las que salen en sus páginas, que tiemble Kate Moss.
Porque si, a todas nos gustaría tener el pelo de Jennifer Aniston o Gisele Bundchen, la cara de Megan Fox y las piernas infinitas de Adriana Karembeu, de sueños de papel viven algunos.
Sueña si quieres, pero sólo tienes un cuerpo, lo puedes mejorar pero no cambiarlo de una forma tan drástica.
Decía mi querido José Saramago “Todos me dicen que me debo cuidar más, hacer deporte, pero aún no he escuchado decirle a un deportista o a un modelo que lea más”
Llega la época del destape y con esto del cambio climático te quitas el abrigo y las botas, y a la siguiente semana ya estás luciendo blanco nuclear con tirantes y sandalias.
Y llegan las prisas, las dietas milagro y demás artimañas.
Hace unos días descubrí que una amiga estaba en uno de esos momentos, le dije ¿Qué quieres adelgazar? Ponte unas zapatillas de deporte y corre, como si tu vida dependiera de ello.
¿Quieres ver mujeres reales? Entonces no abras ni una de las revistas que he nombrado, sal a la calle y mira, mujeres seguras de sí mismas, con un paso tan firme merecedor de las mejores pasarelas.
10 de mayo de 2011
8 de mayo de 2011
Intenciones.
En la vida solo hay una cosa segura, aparte de la muerte y las dificultades. No importa lo mucho que lo intentes, no importa lo buenas que sean tus intenciones: vas a cometer errores, vas a hacer daño a la gente, van a hacerte daño y si quieres recuperarte sólo hay una cosa que puedes decir, perdón.
Sin el perdón nunca se ajustan las cuentas, las viejas heridas nunca se curan, y lo máximo que podemos esperar es que un día tengamos la suerte de poder olvidar.
Sin el perdón nunca se ajustan las cuentas, las viejas heridas nunca se curan, y lo máximo que podemos esperar es que un día tengamos la suerte de poder olvidar.
30 de abril de 2011
No estoy perdida, solo estoy divagando.
Adele, Adele... la descubrió mi hermano, el enamoramiento por su voz me lo atribuyo a mi.
Llega un momento en la vida en el que oficialmente, eres adulto. De repente ya eres mayor para votar, beber y tomar parte en actividades de adultos.
La gente espera que seas responsable, serio. ¿Pero acaso maduramos de verdad? Algunos esperan que al cumplir los 18 notemos un cambio, controlemos nuestras emociones, nos adaptemos a cualquier situación de una manera serena. Crecemos, envejecemos...
Pero la mayoría de veces, seguimos teniendo los mismos problemas que cuando teníamos 15 años, no importa cuánto crezcamos, o cuánto envejezcamos, siempre estamos tropezando.
Cuando eres pequeña, la noche da miedo porque se esconden monstruos bajo la cama, aparecen sombras.Cuando te haces mayor, los monstruos son diferentes. Falta de confianza en uno mismo, soledad, arrepentimiento, inseguridad; y aunque seas mayor y más sabio, te sigue dando miedo la noche.
Dormir. Es lo más fácil de hacer, pero para muchos, dormir parece estar fuera de su alcance.
Pero una vez que nos enfrentamos a nuestros miedos y nos entregamos a los demás, la noche no da tanto miedo porque nos damos cuenta de que no estamos completamente solos en la oscuridad.
Eternamente… jóvenes.
25 de abril de 2011
Heridas
He visto como unos dedos largos y helados acariciaban lentamente mi pecho, he sentido su beso de escarcha y el vacío que iba dejando mientras me recorría.
He respondido bien, aunque estaba muriéndome por dentro, maldito orgullo.
He notado heridas en sitios recónditos, heridas que a veces no se curan, de esas que nos acompañan a todas partes. Me han dolido sitios que ni siquiera sabía que tenía dentro de mí.
Y mientras tanto, sin saber cuánto durará esto, llegará el momento en el que volveré a recomponerme y esas heridas tal vez se vuelvan cicatrices.
He respondido bien, aunque estaba muriéndome por dentro, maldito orgullo.
He notado heridas en sitios recónditos, heridas que a veces no se curan, de esas que nos acompañan a todas partes. Me han dolido sitios que ni siquiera sabía que tenía dentro de mí.
Y mientras tanto, sin saber cuánto durará esto, llegará el momento en el que volveré a recomponerme y esas heridas tal vez se vuelvan cicatrices.
6 de abril de 2011
Respuesta fugaz
Desde el momento en que nos despertamos por la mañana hasta el momento en que nuestra cabeza se posa en la almohada por la noche, nuestra vida está llena de preguntas. La mayoría son fáciles de responder y se olvidan enseguida, pero otras preguntas son mucho más difíciles de hacer porque tenemos miedo a la respuesta... ¿Y qué pasa cuando nos hacemos esa pregunta tan difícil y obtenemos la respuesta que esperábamos? Bueno, entonces es cuando empieza la felicidad.
Y cuando ya tienes todas las respuestas a tus preguntas llega el universo y te cambia de preguntas.
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