Llega otro año, y aunque conservemos el recuerdo de los anteriores, el recuerdo está sometido al desgaste que lo va desdibujando, confundiendo, pulverizando hasta convertirlo en olvido, en nada.
Del sufrimiento surgen las almas más fuertes. Los caracteres más sólidos están plagados de cicatrices (K. Gibran) La competición es una lucha, levántate, mira al frente, echa los hombros hacia atrás, camina con orgullo. No llores, no te lamas las heridas, celébralas. Las cicatrices de tu cuerpo son la marca del luchador. Has estado en una pelea de leones, que no hayas ganado no significa que no sepas rugir.
No sabes como necesito tu voz; necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban, necesito tu paz interior; necesito la luz de tus labios ¡Ya no puedo seguir así ! Ya no puedo mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti. Necesito la flor de tus manos aquella paciencia de todos tus actos con aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido... me estoy quemando; aquello que necesito ya lo he encontrado pero aun, te sigo extrañando.
Tengo
la misma sensación del final del verano, cuando los días pierden poco a poco
más luz, y las tardes desfallecen desde mucho más temprano, y las noches se
vuelven largas y tristes, y los besos, antes plácidos y tranquilos, ahora se
agitan, se angustian y duelen, porque saben que se acaban, que se consumen.